COMO PLANTEAR UN FALLECIMIENTO A LOS NIÑOS

¿CÓMO PLANTEAR EL FALLECIMIENTO DE UN FAMILIAR A LOS NIÑOS? ¿TE SIENTES PREPARAD@ PARA AYUDAR A LOS NIÑOS EN SU DUELO?

Es duro para un adulto enfrentarse al estado de duelo, ya que el fallecimiento de alguien cercano nunca es fácil de asimilar, pero ¿Cómo afrontar el duelo infantil?

Cuando tienes hijos y vives esta situación, es lógico que te plantees ese tipo de preguntas ¿Cómo se lo cuento a los niños? ¿Debo decirles algo? ¿Cómo les planteo la situación?

Como adulto, quieres hacer lo mejor para ellos, cuando para ti ya es difícil y por eso es tan duro. Probablemente tu deseo sea alejarlos de todo el dolor.

También quieres que entiendan lo sucedido (dentro de sus posibilidades). Puede que prefieras que su sensibilidad no se hiera y que el proceso de duelo infantil sea lo menos traumático posible.

No soy psicóloga, sólo soy una madre que ha vivido esta situación, de hecho, este post fue el origen de crianza4D y con él pretendo ayudarte un poco con mi experiencia.

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    Espero poder ayudarte un poco:

    1.- FASES DEL DUELO ADULTO.

    En casa pasamos por lo que los expertos llaman un “duelo anticipado” (es una muerte que aún no ha sucedido, pero que ocurrirá en breve), por desgracia, recientemente volvimos a tener que sobrellevar la misma situación, pero con alguien aún más cercano para los niños.

    En nuestro caso, las fases de duelo (necesarias para que nuestra mente se adapte a la nueva situación) empezaron a ocurrir antes del fallecimiento.

    Para poder explicarte mejor  todo esto, necesito contarte cuáles son las fases del duelo. Según mi experiencia y las fases descritas por algunos expertos, he reconocido y vivido las siguientes:

    1.1.- Entumecimiento o shock.

    Cuando recibes la noticia, ya sea en pequeñas dosis o de golpe. Al principio no sabes muy bien cómo encajarlo y entras en una fase de negación.

    Entonces sólo sabes que tienes esperanzas, por muy pequeñas que sean, de que todo se vaya a solucionar. O puede que intentes convencerte de que todo es un error, “eso no ha pasado”.

    Supongo que es una forma que utiliza la mente para protegernos mientras vamos asimilando la información. Es una forma de “intentar hacer algo” para solucionar el “problema”, aunque ese algo no sirve físicamente para nada.

    1.2.- Rabia o frustración.

    Cuando te das cuenta de que es inevitable, que no puedes cambiar la situación y que todo lo que se podía hacer ya está hecho.

    Puede que parezca que estás enfadado con todo el mundo, pero en realidad sólo estás enfadado contigo mismo por no poder hacer nada.

    En este caso es importante reconocer esa impotencia y saber reconocerla, porque nadie tiene la culpa de lo que está ocurriendo, tu familia y amigos son tu apoyo, no el enemigo.

    1.3.- Desorganización.

    Los pensamientos giran en torno a la persona que ya no está, sientes apatía, tristeza y ganas de llorar. Es otra fase difícil, sobre todo porque no es así como quieres comportarte delante de los niños.

    Si ves que estás dentro de un pozo similar, pide ayuda, para que alguien se lleve a los niños a dar una vuelta. De esta manera ellos respirarán aire fresco y tú podrás permitirte sentir el dolor y desahogarte tranquilamente.

    Es importante que te permitas sentir todo esto, ya que son emociones esenciales para que pase tu proceso de duelo.

    Una vez hayas descargado parte de esa tristeza, podrás volver a ser tú, estarás más preparada/o para estar con los niños.

    1.4.- Organización.

    Estás asimilando la pérdida y puede que combines momentos de tristeza y alegría.

    Tus recuerdos sobre la persona fallecida, forman una parte importante en este proceso y si puedes compartirlos con otras personas (los niños también) que han sufrido tu misma pérdida, será una experiencia muy positiva.

    Estas fases pueden ir repitiéndose posteriormente en el tiempo, no es un retroceso, simplemente estás acabando de encajar las piezas que faltaban.

    Cuando aún no estabas preparado, tu mente las apartó para integrarlas dentro de ti más adelante y este es el momento.

    Cómo plantear el fallecimiento de un familiar a los niños. Mostrar el dolor delante de los niños. El acompañamiento al duelo infantil pasa, en primer lugar, por mostrar el duelo adulto a los más pequeños, este es un auténtico manual para afrontar un fallecimiento en niños y adolescentes.

    2. ¿CÓMO COMPORTARNOS DELANTE DE LOS NIÑOS DURANTE NUESTRO DUELO?

    Al mostrarte en el apartado anterior las fases del duelo adulto, ya eres capaz de reconocerlas y saber lo que necesitas hacer en cada una de ellas.  Puedes no herir (ni herirte) y darte el permiso de dejar salir lo que sientes.

    Serás una versión de ti mismo más triste, pero será más fácil ser el papá o la mamá de siempre, aunque sólo sea a ratos. Por otra parte podrás expresar tus emociones con la mente clara.

    Nosotros lo hemos hecho así, creo que ha sido positivo y ellos se sienten bien, por eso lo comparto contigo.

    2.1. – Cómo favorecer al duelo infantil haciendo que perciban tu proceso de duelo adulto.

    Pienso que es bueno que los niños perciban tu proceso de duelo, hablar sobre tu dolor, contarles cómo te sientes por la pérdida de ese ser querido.

    Ya que unque estarás triste, los peques lo aceptarán, lo verán como algo normal y es bueno que vean cómo su referente es capaz de reponerse frente a las adversidades.

    Si, por el contrario, los apartamos de todo, con la esperanza de ahorrarles su duelo infantil, va a ser peor, ya que ellos no saben aún cómo gestionar sus emociones.

    Ante este proceso, pueden llegar a sentirse confundidos, porque los niños (aunque no lo parezca) se dan cuenta de todo.  Si no les proporcionas datos de lo que ocurre, se los inventarán, ya que tienen mucha imaginación y te aseguro que sus conclusiones serán peores que la realidad.

    2.2. – Háblales de tu estado de ánimo facilitará su proceso de duelo infantil.

    ¿Cómo plantear el fallecimiento de un familiar a los niños? Empieza por contarles cómo te sientes y el porqué, de esta forma los harás partícipes de lo que ocurre en tu interior y aprenderán a gestionar su propio proceso.

    Si no saben lo que te pasa, pueden llegar a pensar que ellos son la causa de tu estado de ánimo y eso puede ser peor.

    Al explicarles por lo que estás pasando, ya no se sentirán ni desplazados del proceso familiar, ni culpables de que papá o mamá esté triste, porque sabrán lo que ocurre y qué hay que hacer: escucharos los unos a los otros, daros calor, comprensión y afecto.

    3. RAZONES DEL DUELO INFANTIL.

    Para los adultos, el duelo se produce por fallecimiento de un familiar, amigo o conocido, pero para los niños el duelo se traduce en pérdida y esto no sólo lo sienten con un fallecimiento.

    Para los niños el duelo supone una pérdida de algo que tiene mucha importancia para ellos.

    Por ejemplo pueden sentirlo por separación de los padres, pérdida de una fuente de protección, muerte de una mascota, cambio de casa, de colegio, incluso al iniciar su etapa escolar o al empezar en la guardería.

    Sólo tú puedes darte cuenta de si le pasa algo extraño y hablarle.

    4. DUELO INFANTIL POR EDADES.

    Los niños tienen una perspectiva diferente, sobre la muerte, dependiendo de la edad en la que se encuentren, vamos a ver el duelo infantil a partir de tres tramos de edad, creo que es lo más sencillo.

    4.1.- Primera infancia.

    No entienden lo que es la muerte y hasta los 2 años, al estar más estrechamente relacionados con el o los adultos de referencia, se fijarán en lo que hacen estos, por eso es tan importante mostrarles moderadamente, las emociones que sientes.

    4.2.- De 3 a 6 años.

    Creen que vivimos para siempre, por lo que intentar protegerlos diciéndoles que el fallecido se ha ido a otro lugar no les ayuda, porque con el tiempo no entenderán por qué esa persona no regresa y pueden sentirse abandonados. Por ello es importante explicarles que esa persona ya no está, que no volverá nunca, que hay que aprender a vivir sin ella.

    La vida nos propone límites y la muerte es uno de ellos. Ella forma parte de nuestras vidas y los niños también deben afrontarla, eso es vivir.

    Por supuesto, al igual que los adultos, los niños tienen derecho a pasar por su duelo infantil, porque es la manera de superar la pérdida y poder continuar con sus vidas.

    4.3.- A partir de los 6 años.

    En esta etapa ya entienden la perpetuidad de la muerte, separan la realidad de la fantasía y el estado de duelo infantil se parece más al duelo de los adultos.

    Pueden sentir preocupación por los cambios vitales que conlleva el fallecimiento o pueden sentir preocupación por los padres, por si fallecen también o por sí mismos.

    Es muy importante que se le respondan al niño todas sus dudas e inquietudes a cerca del proceso de la muerte.

    4.3.1.- Cuidado con el sentimiento de culpa.

    Los niños pueden sentirse culpables por la pérdida y hay que dejarles claro que un fallecimiento no es culpa de nadie. Pero ¿por qué ocurre esto?

    •      A) Muchos adultos dicen eso de “me vas a matar a disgustos” y este tipo de cosas hay que aclararlas después, porque de no ser así puede haber consecuencias.
    •      B) Por otra parte, es posible que el niño se haya enfadado en algún momento con la persona fallecida y al producirse el fallecimiento puede sentirse responsable.

    Hay que explicarles que aquel enfado no ha tenido nada que ver con lo ocurrido, que el fallecimiento era inevitable y que nadie es culpable.

    4.3.2.- Curiosidad por todo lo relacionado con el fallecimiento.

    También es posible que sientan curiosidad por los ritos que rodean al fallecimiento en sí, temas religiosos y metafísicos,… pienso que es bueno explicarles este tipo de cosas y darles nuestro punto de vista, para que ellos puedan ir formando sus propias ideas.

    Es necesario que alguien les cuente lo que ocurre con el cuerpo, los acontecimientos que ocurrirán tras el fallecimiento, no sólo los funerales, sino también respecto a la vida del pequeño.

    4.3.3.- Qué hacer durante las fases funerarias.

    Es habitual que la familia se reúna en torno al difunto durante las distintas fases funerarias, las preguntas que nos vienen a la cabeza son ¿debo llevarle? ¿estará preparado? ¿esto le hará algún daño psicológico?

    Sólo os puedo decir lo que hicimos nosotros, tal vez de forma acertada, o tal vez no, pero creímos que fue lo más acertado.

    • 1.- Velatorio: el difunto suele estar de cuerpo presente, podemos contemplarlo (no sé si es bueno para ellos ver esto, no soy psicóloga) mi marido y yo preferimos no hacer partícipes a los niños por ser muy pequeños.
    • Aunque, por otra parte, he asistido a otros velatorios en los que sí que había niños (más pequeños y más mayores). Es cierto que en algún momento deben empezar a entender la muerte como un proceso natural de la vida.
    • 2.- La misa o las palabras al difunto: (dependiendo de vuestras creencias religiosas) es menos explícito que el velatorio, es más fácil que este paso puedan darlo contigo.
    • 3.- Entierro: es un momento que supone la despedida física. Pienso que despedirse del fallecido, puede ser positivo para los niños.

    En nuestro caso se abrió el féretro antes de uno de los enterramientos, mis hijos no estuvieron presentes en ninguno, pero sí que hicimos una despedida en casa, que te contaré más adelante.

    Cómo plantear el fallecimiento de un familiar a los niños. Wir vermissen Dich. Te echamos de menos. Cuando ocurre un fallecimiento, debemos ser capaces de expresar las emociones, para ello, es importante conocerlas, expresarlas y hablar sobre ellas. De esta forma, a los niños les será más fácil reconocerlas y legitimarlas.

    5. ¿CÓMO PROTEGER A LOS NIÑOS DE SU DOLOR POR DUELO INFANTIL?

    Tras todo lo dicho anteriormente, ya podemos entender que el duelo infantil es distinto al duelo adulto y que la pérdida de un ser querido puede suponer para los niños mucho estrés, sobre todo si se trataba de alguien a quien veían de forma habitual.

    Pero además, ya sabemos que apartarlos totalmente de todo este proceso natural, puede ser dañino. Si no les explicamos las cosas, su imaginación puede hacerlo por tí y lo que puede pasar en su imaginación seguramente será peor que la realidad.

    Finalmente, ellos no sienten menos que los adultos, además, como hemos visto, al dolor por la pérdida pueden sumarse el sentimiento de culpa o abandono y es importante no sólo que pasen sus fases de duelo infantil, sino también que alguien los acompañe durante todo el proceso y que les de explicaciones de lo que ocurre adaptadas a su edad.

    5.1.- Pasos a seguir para acompañar al duelo infantil.

    • A) Que seamos honestos con ellos, explicarles la realidad tal cual es, incluso a los más pequeños, porque así podrán entender muchas cosas como por ejemplo: el comportamiento de los adultos, su llanto, el cambio de rutinas y la falta de contacto físico con el fallecido.
    • B) No es malo que nos vean tristes, lo que es malo es que nos vean devastados por emociones extremas de tristeza y dolor, porque no somos nosotros mismos y podemos herirles.
    • C) También podemos preguntarles abiertamente qué sienten, así ellos podrán libremente explicarse y  adaptarse a la situación de una forma más sana.

    5.2.- Casos delicados en el proceso de duelo infantil.

    Si se trataba de un familiar muy cercano al niño, padre, madre, algún abuelo o familiar que le cuidaba asiduamente hay que prestar especial atención a las siguientes conductas:

    1. - Que haga como si no pasara nada, incluso con preguntas inadecuadas, sin muestras de dolor.
    2. - Tener cambios bruscos de humor, ira, llorar mucho y culparse o culpabilizar a otros por el fallecimiento.
    3. - Conductas regresivas a fases ya superadas como mojar la cama, chuparse el dedo, etc.
    4. - Tener miedo a que otros seres queridos mueran.
    5. - Negar el fallecimiento o idealizar a la persona fallecida.

    Como ves su comportamiento puede ser variable, debemos reconocerlo, no malinterpretarlo y que pueda ser tratado por un profesional.

    6. ENSEÑAR A  LOS NIÑOS A EXPRESAR SUS EMOCIONES AYUDARÁ A SU DUELO INFANTIL.

    Puede ser interesante, no sólo para ayudarles a ellos, sino también a nosotros, tener un espacio en casa dedicado a las emociones.

    Se trata de un lugar en el que todos podáis expresar libremente como os sentís (pero claro, cuando los adultos estemos preparados).

    Este lugar es algo así como el “rincón de lectura” que muchos tenemos en casa y que no va más allá de una pequeña alfombra en un lugar confortable de la casa, con unos cojines, incluso podemos aprovechar ese mismo espacio.

    En él podemos hacer una especie de “asamblea” tal y como hacen los peques en el cole, pero enfocada a las emociones.

    Podemos empezar por cosas sencillas del día a día y después hablar sobre el fallecimiento y como nos sentimos en ese momento o nos hemos sentido durante el día.

    También podéis recordar anécdotas sobre el difunto y reíros un rato recordando cómo era, porque de esta forma les enseñamos que la muerte es un proceso natural, al igual que la vida.

    Además estaremos compartiendo, algo tan personal como nuestro duelo, con los seres más preciosos de nuestras vidas y les estaremos enseñando a vivir la pérdida y adaptarse de forma positiva.

    Cómo plantear el fallecimiento de un familiar a los niños. Los niños necesitan despedirse, la manera de hacerlo dependerá de sus creencias, de sus afectos y de aquello que más les unía al fallecido.

    7. LOS NIÑOS TAMBIÉN DEBEN DESPEDIRSE DEL DIFUNTO.

    Es importante que, al igual que los adultos nos hemos despedido de nuestro familiar, los niños también puedan hacerlo,  así podrán entender mejor que el cambio es definitivo.

    Puesto que mis hijos no asistieron a los funerales, en casa hicimos nuestro propio ritual de despedida. Ya les habíamos explicado previamente lo ocurrido y que nunca más volveríamos a ver a nuestro familiar y nos despedimos todos juntos. Por si te sirve de idea te lo cuento:

    Nos sentamos en círculo con una fotografía de nuestro familiar y una vela encendida, hablamos un poco sobre lo que había ocurrido, insistimos en que ya no lo volveríamos a ver y dijimos unas palabras de despedida:

    “Te pedimos perdón, te liberamos y nos liberamos de todo lo que hayamos podido hacernos en vida, te permitimos ser y nos permitimos ser, te damos las gracias y te despedimos con amor, puedes ir en paz hacia la luz.”

    No es necesario que los peques digan las palabras, sólo con estar allí están haciendo su despedida.

    Al terminar, nos abrazamos, después, cada uno cogió un poquito de azúcar glas y lo soplamos por la ventana. Al terminar, dejamos la vela encendida y la colocamos en un lugar seguro.

    8. PARA TERMINAR.

    Cuando estés en el lugar donde más se note la ausencia, tal vez tengas que recordar algunas cosas de las que hemos hablado antes. Debes estar atento/a, porque puede que alguno de tus hijos tenga un comportamiento un tanto extraño y ese, tal vez, será un momento clave en el que deberás hablar con él.

    Es posible que al no saber reconocer lo que les ocurre, alguno de ellos se sienta mal, que no sepa decir por qué y decida que es por una razón que no encaja con su personalidad.

    Eso te sonará raro y entonces podrás volver a hablar tranquila y abiertamente sobre el tema, insistiendo en que no hay vuelta atrás, que nadie es culpable y que, a pesar de las diferencias, nos quería a todos por igual.

    Sobre todo, sigue tu instinto y dale tu comprensión y experiencia y un gran y profundo abrazo.

    Para finalizar, supongo que estás pasando por esta situación tan difícil, espero haber podido ayudarte un poco. Ahora sólo puedo decirte que te acompaño en tu pena, mucho ánimo y un abrazo muy fuerte.

    9. FUENTES.

    Cuando me tocó pasar por estos momentos tan difíciles, leí alguna publicación, tanto en web como en papel, aquí os dejo mis referentes, a los que les agradezco enormemente su ayuda, gracias por vuestras publicaciones.

    - Explícame qué ha pasado. FMLC. (Muy recomendado)

    - Webconsultas

    - Itziar Sainz-Pardo

    Mariló Nieto

    Hola soy Mariló, autora de crianza4D, espero que esta publicación te haya servido.

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